Con esta reseña, quisiera crear inquietud sobre algunas lecturas que enriquecen nuestros conocimientos sobre la voz.

 

En este caso os comparto un pequeño resumen de el libro:

 

EL ARTE DEL CANTO, MANUEL GARCIA. Ed. Lucía Díaz Marroquín y Mario Villoria. Kassel: Reichenberger, 2012. En Español.

 

Este libro constituye una gran fuente de información para la práctica vocal. Encontramos en él ejercicios seleccionados para cada  tipo de voz identificada en el mismo, reseñas anatómicas y fisiológicas y además aspectos puramente artísticos de la práctica del canto.

Manuel García, Español de nacimiento e hijo del conocido tenor Manuel del  pópulo Vicente Rodríguez García, de quien recibiera la primera instrucción en canto. De púes de vivir países como Francia e Italia, la familia de los García llega a Nueva York donde representan entre otras obras Il Barbier di Siviglia en la que Manuel hijo interpretaría el papel del barítono fígaro. A  su regreso a Francia y después de ayudar a su padre en su estudio de canto, se convierte en oficial de la armada Francesa donde, para hacer mérito, comienza actividades en hospitales militares, adquiriendo conocimientos de anatomía y fisiología con los que comenzó a sistematizar todos los conocimientos sobre la voz que tenía ya como cantante.

Ve la voz humana como un fenómeno complejo con fundamentos puramente físicos, aunque muy determinado por el temperamento y las emociones del interprete, así como por las circunstancias externas en las que surge. Así, factores como la edad, el estado de ánimo, las horas de sueño, líquido ingerido, etc., afectan no solo a la emisión, también afectan la salud vocal.

La función del entrenamiento vocal, logra homogeneizar la producción vocal del cantante de manera que pueda utilizar todo su rango. Lo anterior claro está, con la suficiente precaución y juicio para evitar excesos y por lo tanto daños en el aparato fonador.

Encontramos una clasificación delas voces Femeninas y masculinas idéntica a la que usamos actualmente para trabajar. Las primeras las clasifica en Contraltos, Mezzosopranos y Sopranos y las segundas en Bajo, Barítono y Tenor. Aunque llama la atención el que agregue el Contraltino como la voz más aguda de hombre y comparándola con la del contralto femenino.

También hace una clasificación de los timbres de voz en Claro como el que logra una voz brillante y penetrante y al que atribuye mayor facilidad para ejecución dela parte aguda del registro de pecho. Luego tenemos el oscuro que le otorga plenitud, redondez y dulzura al grave.

Analiza la voz pasando por la efectividad y eficacia de la manera de respirar y concede gran importancia al modo de acomodar la boca.

 

Como conclusión, podemos ver que Manuel García asume la voz humana está compuesta por varios registros como:

 

  • Voz de pecho
  • Voz de falsete/cabeza
  • Voz de contrabajo

Entendiendo registro como una serie de sonidos consecutivos y homogéneos, que se producen del grave al agudo utilizando el mismo principio mecánico y que difieren de otra serie producida de la misma manera pero por otro principio mecánico.

Y de dos colores o timbres principales: Claro y oscuro. Entendiendo timbre como el carácter propio e infinitamente variable dependiendo de la estabilidad de las condiciones de la producción sonora.

 

 

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