Para abordar la cuestión de cómo evitar la fatiga y mejorar la resistencia vocal, primero debemos analizar la fisiología de cómo se crea la fatiga y la resistencia.

Un corredor de maratón debe tener una fuerza y resistencia increíbles para completar una carrera. Y el entrenamiento que reciben es lo que les ayuda a estar en mejor forma y mejorar su rendimiento deportivo. Para cantar o utilizar la voz, entran en juego varios grupos musculares para apoyar y proteger la voz. Así, al igual que un atleta, el entrenamiento de un profesional de la voz, debe dirigirse, también, al fortalecimiento muscular que logre mejorar su ESTAMINA o RESISTENCIA en el uso de la voz.

Pero, ¿Qué es la fatiga muscular? Podríamos definirla como la incapacidad de un individuo, para mantener la potencia deseada de un determinado trabajo muscular. Es decir, la fatiga muscular es la consecuencia de un trabajo inadecuado en la resistencia muscular.

Si desea aumentar la resistencia muscular, debe mejorar su capacidad para consumir y reemplazar el combustible. Los programas de entrenamiento de fuerza con resistencia logran esto trabajando los músculos hasta el punto de fatiga, lo que llevándolos  a un traumatismo o lesión de las proteínas celulares en el músculo. Esto provoca que la función celular se active, generando una cascada de eventos que tienen como como resultado la reparación, y a la larga, el crecimiento del músculo. Cuando quieras que un músculo se fortalezca, hazlo hasta el punto de fatiga y luego deja que se recupere. Responderá a las lesiones en sus proteínas celulares al reconstruirse más grande y más fuerte de lo que era antes.

Las recomendaciones para el aumento de la ESTAMINA o RESISTENCIA VOCAL pasan pues por:

 

CALENTAR Y VOCALIZAR DIARIAMENTE

Practicar todos los días acumula fuerza en tus músculos vocales. Sin embargo, hay que tener en cuenta que calentar y vocalizar no son la misma cosa. Calentar constituye una rutina previa a la vocalización.  Es necesario calentar para para la preparación de el ambiente de trabajo, la psiquis y los músculos para el trabajo de vocalización.

 

CUIDAR UN POCO LA ALIMENTACION

Los productos lácteos que contienen ácido láctico que puede ser causante del aumento  de flema y de su viscosidad. Otros alimentos como el chocolate, salsas a base de tomate, mantequilla de maní, alimentos picantes, cebollas, alcohol, mentas, cafeína y alimentos que están fritos, pueden tener efectos negativos para  la voz desde el punto de vista de las afecciones de tipo gástrico que puedan producir, tales como el reflujo gastroesofágico entre otros. No significa esto, que deba dejar de consumir permanentemente estos alimentos, pero si es buena idea, mantenerse alejado de ellos unos días antes de una a audición o presentación, sobre todo si ha tenido problemas de voz tensa.

Los alimentos que podrían tener un efecto positivo en las cuerdas vocales son aquellos que ayudan a hidratarse, los que no causan sequedad bucal y aquellos ricos en vitaminas C, A y E. También pueden resultar útiles los alimentos ricos en LISINA, ya que esta se encarga de mantener saludables a todos los tejidos del cuerpo.
PERMANECER HIDRATADO

Mantener las cuerdas vocales bien lubricadas requiere de dos gestos, a saber:

Uno de hidratación sistémica, en el que se debería mantener una media de consumo de agua de entre 6 y 8 vasos al día. Cabe anotar en este punto, que la temperatura del agua es importante. Recuerde que el agua muy fría puede llegar a causar tensión en la zona en la que se encuentran las cuerdas vocales y consumirla, cuando la musculatura está caliente, puede ser contraproducente. como recomendación, durante el ejercicio vocal y en las actuaciones, lo mejor es consumir agua a temperatura ambiente. NO TODOS LOS ORGANISMOS RESPONDEN BIEN A TODO.

 

DORMIR

Cuando estás con demasiada actividad, muchas personas suelen descuidar es el sueño. Si trabaja la voz con menos de ocho horas de sueño, sus cuerdas vocales pueden volverse vulnerables y dañarse fácilmente. Así que duerme, duerme, duerme! Especialmente si su voz se siente cansada.

 

RESPIRAR CORRECTAMENTE

La respiración incorrecta es uno de los factores principales que llevan a la tensión vocal, así que asegúrese de hacerlo correctamente. Cuando cante o hable, respira profundamente desde el lugar llamado epigastrio. Si pone la mano en el estómago mientras respira, puede sentir cómo baja el diafragma a medida que se expande el epigastrio. También puede sentir que su estómago se vuelve más grande a medida que inhala y más pequeño a medida que exhala.

 

NO SUSURRAR

Cuando susurras, tus cuerdas vocales se acostumbran a trabajar de esa manera forzada en la que  carecen de la vibración adecuada. Además, el excesivo paso de aire por ellas, hace difícil mantenerlas húmedas mientras están en uso. Susurrar terminará secando tu instrumento, haciendo que tu voz se sienta y suene aún peor.

Comments are closed.